Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC)

Entré por la puerta de ESMUC un sábado sin dormir debido al viaje en avión de madrugada, después de dos estaciones de metro y con una maleta en una mano y en la otra un perfecto combinado entre ilusión e incertidumbre. Comenzaba un Master en interpretación de la música antigua con la gran Marta Almajano.

Casi finalizando el master, participé como solista en Les bourgeois gentilhomme de Lully dirigido por Xavier Blanch. La experiencia tan positiva llena de aprendizaje y oportunidad me llevó a quedarme dos curso más en ESMUC en Formación continua, sumergiéndome así en más y más proyectos como solista que me regalaron no sólo conocimiento y experiencia sino también compañeros de profesión y amigos con los que hoy en día tengo la suerte de seguir trabajando.

Entre estos proyectos podría destacar:

  • Misa de difuntos de Durón, bajo la dirección de Xavi Díaz. Trabajo, disciplina, determinación y pulcritud en cada pasaje.
  • Gloria de Händel, acompañada de amigos y dirigida por el profesor Eduard Martínez, que hace divertida toda la música que enseña, el cual un año después me dirigió en el rol de una pizpireta Vespetta en la ópera de Pimpinone de Telemann.
  • Orlando de Händel, dirigida por Mónica Pustilnik en el papel de Dorinda. Coloraturas, recitativos, más recitativos.
  • Les Indes Galantes de Rameau, esta vez bajo la dirección de Emilio Moreno en l’Auditori de Barcelona gracias al cual recibí mi primera crítica.
  • Concierto de Monteverdi dirigido por Javier Artigas, buceando entre un emocional Lamento d’Arianna.
  • Música Medieval. Dos conciertos de Ars nova en Italia y Francia en dos lugares privilegiados de Barcelona: La Casa Milá – La Pedrera y Santa Ágata. Dirigida por Pedro Memelsdorff, que me introdujo en el descubrimiento de esta música llena de inspiración, delicadeza y misterio.